Hoy encenderé una hoguera para que te acompañe y de calor tras la lluvia. Los pasos se pierden tras los pensamientos, tras las luces escondidas de las ventanas cerradas. No las abren por miedo, con lo bien que huele la lluvia... Y los charcos, qué decir de esos charcos que reflejan las farolas y las sombras alargadas, titilantes...Hay noches en que la vigilia se anuncia estremecedora y fría, en que anhelas lo que no conoces y aborreces la vida que es impuesta bajo el nombre de mil dioses, mediocres, crueles, inventados y falsos. Noches donde harías el amor a la luna en cualquier esquina por sentirte vivo unos instantes ,que morderías tus propias venas para probar la sangre que sientes en la garganta. Noches que parecen años, noches dónde la verdad, te pega de lleno, donde los miedos atenazan al más fuerte, una de esas asquerosas noches donde solo pides sentirte acompañado de esperanzas. Hay una tierra en el norte donde se escucha el aullido de los lobos en noches como esta. A veces, vagan solos, buscando, oliendo, gruñendo, mordiendo cuanto encuentran a su paso, pero en la mañana, al volver a su cueva, a su rincón perdido ,escondido de miradas, otro lobo los espera a la entrada para que sepan que está detrás su manada, y una loba negra, fría, con mirada perdida, le lame las patas para decirle, estoy aquí, a tu lado ,aún en la noche más triste fría y larga. M.Y.M.R
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