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lunes, 30 de noviembre de 2020

El abandono paterno

 



EL ABANDONO PATERNO.


"Él se lo pierde" me dijeron toda mi niñez

ante cada lágrima que derraba por él. Porque yo no tenia un papa como mis amigas.

Cada ausencia, cada logro donde mis ojos lo buscaron, sin éxito en cada rincón.


"Él se lo pierde" le dijeron a mi madre.

Mientras enloquecía e intentaba hacerme creer que no era tan grave. Mientras dos manos no le alcanzaban para sostener tanta soledad. Mientras intentaba desaparecer cuando yo me ponia triste.


"Él se lo pierde" nos dijeron.

Y nos mintieron!!


Él no se perdió nada.

Él viajó.

Él amó.

Él construyó una nueva vida.

Él disfrutó.

Él vivió la vida que quiso.

Él fué feliz.

El disfruto su dinero.

El se desperto sin preocupacion de llevarnos a la escuela.

El no se preocupo por estar ahí cuando llegaba de la escuela.

El no se quedo sin un bocado de su boca para darmelo ami.

El no tuvo interes por mi salud.

El no se intereso que color era mi favorito.

El no curo mis raspones de mis caidas.

El no estuvo en mis dias tristes.

El no se dio cuenta que no me iba tan bien en mi vida.


Fué feliz a costa de nuestras noches de insomnio, de terror, de pánico. A costa de que pasaramos carencias  emocionales. De que nos falte todo.

A costa de nuestra felicidad, de nuestra salud.


Él no se lo perdió.

Nosotras nos lo perdimos.

Nosotras teníamos derechos y él obligaciones.


Porque la persona que abandona no pierde se libera de obligaciones se libera de estres, se libera de procupaciones 


Y en sus elecciones, eligen no llevar a sus hij@s nunca más a un cumpleaños,

Ni de vacaciones, ni comprarles un regalo para una amistad , ni ir a pedir la beca para el colegio, ni pagar un campamento de verano, ni venir a un cumpleaños (o llamar), ni a cuidar una fiebre,

Nada...


Y esto muchas veces sucede antes del abandono físico. Varones que les cuesta hacerse cargo de la paternidad. 

Aunque la hayan deseado. 

Que no saben cómo. 

Que ni se les cruza por la cabeza dejar de salir o de ir a jugar al fútbol porque la o el niño está enfermo.


Te puedes divorciar de tu pareja, pero no de tus hijas/os.


--desconozco aut@r--

domingo, 20 de enero de 2019




Muchas veces te deseo así, y pienso: ¡Cómo no estas aquí! - ni quien nos moleste, ni quien se pusiera entre nosotros. Juntos mirariamos llover mansamente,quitaria mis ojos de la lluvia para verte a ti. Y estaríamos callados un gran rato.Y no sería necesario decir: Te quiero. Y volvería a saber que eres dulce y tibia, deliciosa,delgada como la lluvia,honda como esta tarde en la que estoy solo.
¡Si estuvieras aquí,te besaría!  
      
--Jaime Sabines--

viernes, 28 de diciembre de 2018

Perdurar?



Imagen, Mar Martín


Tal vez fuera una manera de no muerte. Perdurar más allá del tiempo y de los pasos. Ser libertad al escribir viento y ser furia al describir el mar. Una y otra vez, año tras año, cada vez que esos renglones fueran leídos y desposeídos del olvido.
No fue quizá de modo consciente. Más cierto era, que esos momentos y todos aquellos que callamos y dejamos entre líneas, se quedaban más allá de este cuerpo para un día, volver en otro envoltorio a emocionarnos al releernos sin saber que somos nosotros mismos.
--Mayo--

¡Durante cuánto tiempo nos engañaron!




¡Durante cuánto tiempo nos engañaron!

Trasmutamos ahora,

nos apresuramos a huir

como huye la

naturaleza,

Somos la naturaleza,

durante mucho tiempo estuvimos lejos.

Pero ahora volvemos,

nos convertimos en plantas,

en troncos, en follaje,

raíces y cortezas.

Estamos asentados en la tierra,

somos peñascos,

pastamos,

somos dos en medio de la hacienda bravía,

tan espontáneos como los otros.

Somos dos peces que nadan juntos en el mar,

somos lo que son las flores del algarrobo,

derramamos fragancia

en los caminos de la mañana y de la tarde.

Somos también lo sucio de las bestias,

de las plantas, de los minerales.

Somos dos aves de rapiña,

nos elevamos en el aire y miramos la tierra.


Somos dos soles que deslumbran,

somos nosotros dos los que giramos,

cósmicos y estelares,

somos como dos cometas.

Merodeamos, cuadrúpedos y feroces, por la espesura,

y saltamos sobre la presa.

Somos dos nubes que se desplazan en lo alto

cuando amanece o atardece.

Somos dos mares que se unen,

somos esas olas felices que se revuelcan

y se juntan, mojándose.

Somos lo que es la atmósfera,

transparentes, hospitalarios,

permeables, impermeables.


Somos nieve, lluvia, frío, tinieblas,

somos lo que el planeta engendra y protege.

Hemos descrito círculos hasta volver los dos al hogar,

hemos renunciado a todo,
salvo a la libertad y a nuestra alegría.


--Walt Whitman--


domingo, 3 de junio de 2018

Lloras mar






Lloras mar y la gente se parará a ver tus olas, tan diferente! Trozos de cristal al romper contra las hojas. Puro azar el pasar y verte sentada en medio de mis demonios. Hueles a tierra mojada, a mar, a carne nueva, a sangre a contracorriente. El amor no tiene más reglas que la de crecer, incluso si no vuelves, si no llegas, si te vas. Tendrás que velar para saber que si se llora mar, es porque se han prendido en los ojos todas las estrellas.

--Mayo--

lunes, 21 de mayo de 2018

Historia de amor contada por unas de las partes





Nos conocíamos bien
pero nos perdonábamos.
Tú decías amar mi pelo largo
y esta costumbre de leerte versos
que por entonces creía memorables.
Luego fui demasiado complicada.
Teorizaba mucho
y no aprendía a cocinar.
En una palabra:

te faltaba el cariño necesario.
Todavía pregunto de qué cariño hablabas.
Qué revisión de causa te hizo creer
que el amor tiene fórmulas
y leyes postuladas por refranes.
Todavía pregunto de qué cariño hablabas
y me duele cambiarte por palabras
en esta noche en que me siento
a teorizar conmigo
mientras afuera llueve
y tú
sentado ante la mesa de otra casa
esperas el café
que una mujer
de pelo corto
te prepara.

--Marilyn Bobes--