Se hace duro recorrer caminos que nos llevan a conocernos por dentro.
Sendas bellas o sendas polvorientas y pedregosas.
El premio, la libertad, el precio, la soledad en las noches vacías y cubiertas de las primeras escarchas.
Aquí, en las tierras del norte, hoy, luna nueva, aúllan los lobos recordando al lobo que fue uncido a un carro por devorar un asno. Compañero de un eremita al que hicieron santo, saben sus fieles porqué razones.
Hoy he visto sobre las hojas, gotitas de escarchas y rocío, mientras el frío, comenzaba a dejarse notar.
Es otoño, no fue buen invierno el pasado, salvo por las nieves en las cimas inquietantes, cunas de guerreros y dioses paganos.
No será un buen invierno, pero convoco la nieve de las nubes grises, para que al caer, no dejen que me olvide del tejo, del roble, del negrillo, del nogal...que nada malo recuerde cuando los vientos favorables mezan sus hojas caídas.
--Mayo--
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