No le pido a tu corazón que comprenda, le ruego no llore, no es un adiós, no te pido que me olvides, ni te prometo hacerlo yo. No me pides más que mis pasos no se crucen, si no es azar, con los tuyos. No te pido que des la vuelta a cuanto sientes, ni que cargues a tu espalda, la carga que yo llevo conmigo. No te pido no me hables ni me cantes, ni te ruego ni te juro yo no hacerlo. No se manda en el destino. Todo el mundo entiende que el camino se hace tras muchos pasos por el mismo sitio. Soy el pájaro que otea el horizonte, tú el pájaro que cae ya rendido, que cruza mares y montañas, que sabe lo que el tiempo ha decidido. No le pido a mi alma que comprenda, ni a la tuya que se esconda en el olvido, soy la noche que derrama sus estrellas, tú la luna que alumbra en los caminos. Y si pasa que un día se te olvida mi voz que canta, y a mí, la tuya que recita, será que se cumplió lo inevitable ,ni yo soy contigo, ni tú eres conmigo.
--Mayo--

Hermosos textos!
ResponderEliminar:-) :-) jajaja. Gracias !!
Eliminar