Continuamos con la serie de poetas que murieron cuando las vino en gana. Ya que vivir no se elige, elijamos al menos la partida. Para mí no se rinden, simplemente se van de lo que no les gusta y no ven posible o no quieren cambiar.
se te adentra en el alma por los ojos… manos … boca…
parece que soy yo la que amanezco, azul y nueva.
Y la víspera del luctuoso día: Noche última… que querría… tanto a tu lado… y estoy sola… sola!... no… estoy contigo.
--Marga Gil Roësset--
24 años y un disparo en la cabeza. Dos años antes, se enamoró sin esperanza de Juan Ramón Jiménez. Escultura y pintora también. Así hizo su mayor obra, diciendo adiós sin él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario