Me das todo, o todo cuento puedes de ti. Yo callo, no digo nada, doy, pero despacio, con reticencia, con temor, con ese miedo que da el tener finales llenos de soledades y silencios que no se comprenden. Tú me das tu ternura, tus abrazos y todos los besos. Al llegar a casa, voy parando en mis gatos, mis perros, en mis yo, y siempre te dejo para el final, pero te importe o no ,no dices nada. Sonríes y abres tus brazos, para estrecharme y llenarme de besos dulces, para que yo sienta que aquí estoy a salvo del mundo.
Yo viajo en mi cabeza por espacios que solo intuyes, y tú esperas mi regreso. Hace mucho que me fui y no encuentro el camino de vuelta. Me quema la piel ,me quema la rutina, me quema el compás de espera en que me sumerjo.
Quiero darlo todo, quiero todo, pero no quiero recibirlo todo si no lo doy. Quiero sentir como antes, que mi pecho ame, que mis ganas de estar a tu lado se escapen en lágrimas por mis ojos.
Quiero con tantas ganas sentir cómo sentía, amar como amaba, confiar como confiaba...
Dame tiempo para llamarte amor como tú me lo llamas, dame tiempo para poder arreglar mis piezas rotas, dame tiempo y si te cansas y te levantas un día y ya no quieres dármelo, no pasa nada, sabré entonces que lo mío no tiene arreglo. Estoy opaca y no emito ni reflejo luz.

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